Hace unas semanas os contábamos la experiencia de un SEAT Tarraco en el desierto de Merzouga. Pues bien, ahora hemos sometido dos SEAT a un nuevo reto: ver cómo reaccionan ante climas extremos.

Este nuevo reto consiste en saber cómo reaccionan dos SEAT a temperaturas extremas y superficies muy distintas: Laponia a -50 grados y el desierto del Sahara a 50 grados. ¿Cómo cambia la conducción del SEAT con 100 grados de diferencia?

Al comparar estos dos SEAT expuestos a condiciones climáticas totalmente opuestas encontramos tanto similitudes como diferencias.

Entre las similitudes más destacadas encontramos la adherencia, ya que ambas superficies – arena y nieve – permiten un agarre bajo con el neumático. Ante esto será de vital ayuda contar con un sistema de tracción a las cuatro ruedas.

Otro de los aspectos muy importantes en los que coinciden estos dos ambientes es en la frenada y, a su vez, tiene relación con la adherencia. Cuando nos veamos obligados a frenar de repente en nieve o en arena, lo mejor será apretar con fuerza el pedal, ya que así la desaceleración se reparte entre las cuatro ruedas de nuestro SEAT.

Por otro lado, las diferencias que más nos llaman la atención de conducir con el SEAT en nieve o en arena son los neumáticos y las curvas.

En cuanto a los neumáticos de nuestro SEAT, para la nieve lo más indicado es que las gomas sean flexibles, ya que están diseñadas para funcionar a temperaturas bajo cero. Por otro lado, para enfrentarnos a las altas temperaturas del desierto necesitaremos que nuestro SEAT lleve neumáticos que se puedan ir deshinchando, ya que así ganaremos tracción y superficie en contacto con la arena.

¿Y por qué una de las diferencias destacadas son las curvas? Porque no tiene nada que ver la forma de encarar una curva en la nieve o en el desierto, por lo que es importante saberlo para hacerlo bien.

A temperaturas bajo cero la adherencia de los neumáticos con la superficie es prácticamente nula, por lo que cuando cojamos una curva con nuestro SEAT el movimiento será más largo. Para coger bien una curva en la nieve, antes de entrar en ella debemos frenar ligeramente, para que el giro con el volante se desarrolle mejor.

Por el contrario, al tomar una curva en el desierto debemos hacerlo a una velocidad inferior, ya que la arena es más blanda que el hielo. Si cogiésemos una curva a gran velocidad en el desierto podríamos llegar a provocar que nuestro SEAT volcara.

Desde JR Valle, tu SEAT en Valencia, esperamos que este nuevo reto te haya parecido de lo más curioso y que te ayude para conocer más aspectos de tu SEAT, que te permitan disfrutar aún más de la conducción.